"Cada vez que salgo de la sauna se me pone la cara roja un buen rato, ¿es normal?"
"Con una sola copa se me encienden las mejillas, ¿podría mejorar algo con tratamiento?"
Es lo primero que sacan quienes se informan sobre la rojez facial.
Hola, somos Kwon Si-jin · Yoon Ju-hyun, Directores de DA Clinic Myeongdong ^^
Estamos a punto de abrir nuestras puertas en Myeongdong y, como mucha gente se preocupa por el enrojecimiento de la cara antes de la apertura, quería ordenarlo primero a modo informativo.
Ese agobio de que las mejillas se encienden con facilidad y no se calman, lo entiendo perfectamente.
La rojez, si se deja estar, tiende a agravarse a medida que se acumula el estímulo. Te señalaré con honestidad, desde el mecanismo, por qué ocurre y, por tanto, qué conviene cuidar.
La rojez es la señal de unos "vasos que se han vuelto sensibles"
Empecemos por señalar en qué estado está la rojez.
La rojez facial es un estado en el que los vasos finos cercanos a la superficie de la cara se dilatan con facilidad ante el estímulo y, una vez dilatados, no se estrechan bien, de modo que el tono rojo permanece largo tiempo.
Normalmente los vasos se dilatan en lugares cálidos y se estrechan en los fríos para regular la temperatura corporal, pero, cuando esa regulación se vuelve torpe, las mejillas que se han encendido tardan en enfriarse.
Por eso, más que "porque la piel es fina", es más preciso ver la rojez como la señal de que la respuesta de los vasos se ha vuelto sensible.
La razón por la que se vuelve especialmente sensible al calor, los cambios de temperatura y el estímulo
Cuando hay rojez, la cara se enrojece con facilidad ante el mínimo estímulo.
La comida caliente, la sauna, el ejercicio, el alcohol, los cambios bruscos de temperatura y la comida picante actúan todos en la dirección de dilatar los vasos.
También en momentos en que la temperatura cambia de golpe, como al entrar del frío de la calle a un interior cálido, los vasos reaccionan rápido y las mejillas se encienden enseguida.
Si a esto se le suman cosméticos irritantes o una exfoliación frecuente, la barrera cutánea se debilita y los vasos pueden volverse aún más sensibles.
Si estos estímulos se repiten, los vasos dilatados se asientan y esto puede derivar en un estado en el que se transparente el tono rojo incluso de forma habitual.
¿Cómo aborda esto el láser que apunta a los vasos?
A los vasos dilatados y ya asentados a veces se accede con un método que emplea la luz.
El láser que tiene como diana los vasos se basa en el principio de que un componente de la sangre absorbe la luz de una longitud de onda concreta y, con el calor generado, estimula selectivamente los vasos dilatados.
No es raspar la piel de la superficie, sino apuntar al propio vaso que crea el tono rojo para irlo aclarando de forma escalonada.
Ahora bien, como no todos los vasos se ordenan de una vez, por lo general se procede repartido en varias sesiones con intervalos de unas semanas.
Y, como la rojez se acerca más al concepto de "ir aliviando" el tono rojo que al de "eliminarlo por completo", te adelanto que el grado de respuesta y el número de sesiones necesario tienen diferencias según la persona.
El cuidado en la vida diaria es tanto como el tratamiento
El manejo de la rojez no se termina solo con el tratamiento.
Si el entorno que estimula una y otra vez unos vasos ya sensibles sigue igual, el estado mejorado también se desordena con facilidad.
Por eso es bueno reducir la sauna caliente y los cambios bruscos de temperatura, y lavarse la cara con suavidad con agua tibia.
También es importante mantener bien la barrera cutánea con hidratación, y cuidar la protección reduciendo el tiempo de exposición a los rayos UV. Los rayos UV son otro factor que estimula los vasos.
Este cuidado en la vida diaria tiene que ir de la mano para que el efecto del tratamiento se mantenga más tiempo.
Estas personas deberían tenerlo en cuenta una vez más
No por tener rojez es correcto el mismo abordaje para todos.
En que la cara se enrojezca, además de la simple dilatación de los vasos, a veces se superponen una inflamación cutánea u otro estado de la piel, así que el orden es examinar primero la causa.
Además, en piel recién bronceada por el sol, o si hay inflamación o granitos en la zona a tratar, es más seguro posponer la fecha.
Si estás embarazada o tomas ciertos medicamentos fotosensibilizantes, conviene decidir si proceder según el estado.
Como la causa y el grado del tono rojo son distintos en cada persona, recuerda que un mismo método no encaja igual en todos.
Preguntas frecuentes
Q. Si me trato la rojez, ¿ya no vuelve a enrojecer?
A. La rojez, más que un tratamiento que deja la piel "en un estado en que no vuelve a enrojecer nunca", se acerca a un abordaje que aclara de forma escalonada los vasos dilatados y asentados para ir aliviando el tono rojo. Por eso, si tras el tratamiento se repiten estímulos como la sauna, el alcohol o los cambios bruscos de temperatura, puede volver a enrojecer, y por eso mucha gente mantiene a la vez el cuidado en la vida diaria. El grado de respuesta y el tiempo que se mantiene cambian según el estado de los vasos y el entorno de estímulo, así que conviene tener presente que hay diferencias según la persona.
Q. ¿Por qué no se termina con una sola vez?
A. Porque los vasos dilatados no se ordenan todos con una sola sesión. Hay mezclados vasos de grosores y profundidades muy distintos, y el proceso de aclararse también se manifiesta con el tiempo. Por eso, por lo general se procede repartido en varias sesiones con intervalos de unas semanas, dejando entre sesión y sesión un tiempo para que la piel se estabilice. Como el número de sesiones necesario cambia según la extensión del tono rojo y el estado de los vasos, más que fijar el número al principio, es más razonable ajustarlo observando la evolución.
Q. ¿En qué conviene tener cuidado en el día a día?
A. La clave está en reducir los estímulos que dilatan los vasos. La sauna caliente y los cambios bruscos de temperatura, el exceso de alcohol y la comida picante encienden las mejillas con facilidad, así que prueba a regular la frecuencia, y es bueno lavarse la cara con suavidad con agua tibia. También ayuda mantener la barrera cutánea con hidratación y cuidar la protección reduciendo el tiempo de exposición a los rayos UV. Ahora bien, aunque sea el mismo cuidado, el efecto tiene diferencias según la persona, así que te recomiendo ajustarlo observando la reacción de tu propia piel.
Para terminar
Si resumo el contenido de hoy en una línea, es esto.
La rojez es la señal de unos vasos que se han vuelto sensibles, y es un terreno en el que tienen que ir de la mano una mejora escalonada y un cuidado en la vida diaria que reduzca el estímulo.
Si te preocupaban las mejillas que se encienden con facilidad, te resultará más cómodo abordarlo con la idea de "ir aliviando" el tono rojo, más que de "eliminarlo por completo". Solo recuerda que la respuesta y el resultado tienen diferencias según la persona.
Este artículo no busca recomendar el tratamiento, sino que es un texto informativo que he ordenado mientras preparamos la apertura.
DA Clinic Myeongdong es de próxima apertura. Las novedades sobre la apertura y la información de atención las compartiremos primero en el blog y en Instagram ^^
Gracias por leer hasta el final. Han sido Kwon Si-jin · Yoon Ju-hyun, Directores de DA Clinic Myeongdong.
Este artículo es un texto informativo destinado a ofrecer información médica general; los efectos y los efectos secundarios de los tratamientos pueden variar según la persona. DA Clinic Myeongdong es de próxima apertura. (Ley de Servicios Médicos Art. 56)